La despenalización de la mariguana

Antonio Fernández/La Razón/Ultimátum

“La mariguana causa amnesia y otras cosas que no recuerdo.”
Woody Allen
A partir de la década de 1990, y sobre todo después de la llegada de Salinas de Gortari a la Presidencia de la República, México se convirtió en el principal distribuidor de mariguana, cocaína y heroína a Estados Unidos, desplazando a Colombia, por lo que los cárteles mexicanos adquirieron gran poder económico.
Fue a partir de la llegada del gobierno de Vicente Fox, en el año 2000, cuando se detonó el crecimiento de la violencia ligada al narcotráfico. Parecería que se rompió el control del gobierno, generándose un caos y un vacío de poder, por lo que a la llegada de Felipe Calderón a la Presidencia de la República en 2006, éste declaró la guerra contra el narcotráfico.
Después de dos sexenios de una política contra el narco, observamos que en lugar de disminuir la violencia derivada del narcotráfico, por el contrario ha aumentado, los recursos destinados a ello no han servido de nada, y no se encontró un programa eficaz para disminuir la violencia.
En consecuencia, varios analistas del tema han manifestado que la legalización de algunas drogas suaves, como la mariguana, puede contribuir a disminuir el tráfico ilegal, y por ende contribuir a reducir la violencia que genera su comercio. Por otro lado, hay quienes señalan que su legalización provocaría un aumento en su consumo y podría conducir a un incremento en las adicciones.
La experiencia en otros países, donde está autorizado el consumo de la mariguana de forma recreativa, es variada. En estados en los que han autorizado su consumo, como California, se ha observado un aumento en el número de consumidores en un 5.3%, mientras que en estados que no tienen autorizado su consumo solo creció el 3.6 %, pareciendo que su liberación aumenta el consumo, por ello algunos críticos de la despenalización de la mariguana indican del peligro en su liberación.
Por otra parte, diversos estudios señalan que el crecimiento no se produce por la facilidad en su compra, sino por la disminución de la percepción de riesgo, por ello antes de legalizar su compra se debe de realizar una amplia campaña que señale los riesgos derivados de su consumo, para evitar su crecimiento.
Por su parte, en Uruguay, en el mes de julio del año pasado, se legalizó el consumo, venta y cultivo de la mariguana, siendo el primer país del mundo en hacerlo, generando gran expectativa, estableciendo que su venta se realice en farmacias, con una dosis máxima por mes, teniendo además un banco de datos de las personas que desean comprar. Todavía se están analizando los efectos de su legalización.
En México, a diferencia de Uruguay, tenemos grandes cárteles de la droga que controlan el mercado nacional y son grandes exportadores, principalmente a Estados Unidos, haciendo el problema más complicado. No obstante, el nuevo gobierno de AMLO tiene como una de sus propuestas para pacificar al país la legalización de la mariguana.
En el proyecto de ley que se realice se debe de legalizar no solo su consumo, sino también la venta y cultivo, para que con ello se llegue al fondo del problema, ya que podría suceder lo mismo que en Holanda, es decir, tener un conflicto con el cultivo al no ser legal, y continuar con los carteles de la mariguana.