Margarita Zavala y Ricardo Anaya vinieron al ITAM

Juan Ramón Moreno/La Razón

Durante esta semana, Margarita Zavala y Ricardo Anaya vinieron al ITAM –martes y jueves, respectivamente– a entablar un diálogo con alumnos, exalumnos, profesores y personal administrativo. Van algunas observaciones y (muy personales) opiniones al respecto.
Primero: diferencias en el discurso. Peculiarmente, el de Margarita es más panista –en el sentido tradicional– que el de Anaya. La candidata habla constantemente de los valores que el PAN defendió desde su fundación: socialmente, la honestidad como eje de la vida del individuo y la familia como núcleo fundamental de la sociedad; políticamente, la integridad y la dignidad en el servicio público; económicamente, defender el libre mercado, pero permitir la intervención del Estado cuando sea evidentemente necesario.
En cambio, el discurso de Anaya fue en un tono mucho más moderno: explicó su visión del país a través de gráficas e indicadores, estadísticas y ejemplos históricos que resaltaban el papel de las instituciones y del cambio tecnológico en el desarrollo de las sociedades modernas. Por supuesto, este discurso también está basado, implícitamente, en valores que el PAN defiende (principalmente en la esfera económica); pero definitivamente el candidato no muestra la cara de Acción Nacional que los mexicanos estamos más acostumbrados a ver.
Segundo: similitud en sus propuestas. Aunque parten de discursos muy distintos, ambos llegan, prácticamente, al mismo diagnóstico del país y (casi) a las mismas propuestas y soluciones. Ambos criticaron al actual gobierno y se centraron en tres temas: corrupción e impunidad, inseguridad y violencia, y pobreza y desigualdad (con lento crecimiento económico). Sus propuestas van sobre la línea del fortalecimiento institucional, la garantía de un auténtico Estado de Derecho y la creación de un “piso parejo” de oportunidades.
Tercero: lo que ninguno respondió (bien). A ambos se les hizo la misma pregunta de parte de los alumnos: de llegar a la Presidencia, ¿cómo lograrían mayoría en un Congreso dividido para lograr la aprobación de sus proyectos de ley? Zavala respondió que en todas las democracias, primero se gana la elección y luego se construye dicha mayoría. Olvidó que legislar es una parte fundamental del ejercicio de gobierno y si está compitiendo como candidata independiente, ya debería tener ese tema más o menos resuelto. Anaya dijo que confía en que el Frente tendrá mayoría en el Congreso y que, además, estarán abiertos a aceptar a cualquier otro partido que se quiera sumar a una gran coalición de gobierno.
Olvidó que ni sumando los lugares actuales de PAN, PRD y MC en San Lázaro el Frente logra una mayoría y que no parece muy factible ver a un PRI o un Morena derrotados en la Presidencia uniéndose a su proyecto de gobierno.
Definitivamente, ambos diálogos fueron ejercicios democráticos extraordinarios. Ojalá que Meade, AMLO y El Bronco también acepten la invitación.