Autoridades educativas ignoran necesidades de los estudiantes; Inifech ya cuenta con planos, pero no los ejecuta. Docentes están preocupados por la temporada de lluvias

Christian González/Ultimátum
TGZ
A casi tres años de ser inaugurada, la Preparatoria del Estado número 8, la cual se ubica en la colonia Real del Bosque al poniente sur de esta ciudad capital, padece uno de los peores males: la indiferencia de las autoridades gubernamentales, pero sobre todo de las educativas. En la actualidad, alrededor de 60 alumnos, prácticamente reciben clases en una galera.
Con el paso del tiempo, el terreno donde está asentada la institución, el cual mide poco más de una hectárea, se ha convertido en una especie de “basurero local”, pues algunos habitantes ocuparon una fracción del mismo para arrojar bolsas de desperdicios, lo que genera además un foco de infecciones.
Pero a los estudiantes y a los mismos maestros y directivos lo que “más les duele” es la indiferencia de quienes ostentan el poder, debido a que tienen que desarrollar la enseñanza-aprendizaje en condiciones precarias: en la galera, cuya medida oscila en 12 por 20 metros, donde se encuentran establecidos tres grupos, los cuales sufren por las inclemencias del tiempo, pues la infraestructura está hecha de lámina casi en su totalidad.
Mientras se hace un recorrido por la zona, la directora Dayana Reyna Álvarez, quien tiene cerca de un año en el puesto, se lamentó: “¡Nunca me imaginé que en la misma ciudad habría una escuela en estas condiciones!”. De pronto, voltea a ver los salones, las paredes, el techo, y continúan las lamentaciones.
Los cuatro sanitarios, dos de hombres y el mismo número para mujeres, separados pero ubicados cerca del “gran salón”, se mantienen en forma deplorable: solo uno tiene puerta, y los jóvenes o quienes los utilicen tienen que acarrear cubetas de agua para limpiarlos después de hacer sus necesidades fisiológicas. “Y éstos los construimos nosotros, con nuestro esfuerzo y dinero”, indicó.
A “espaldas” de la infraestructura escolar, se ubica la planta de tratamiento de aguas residuales de la colonia pero, de acuerdo con los mismos profesores de la Preparatoria 8, no funciona como debería de ser; “hace como un mes vinieron a limpiarla, pero está inservible”, adviertió Juan de Dios Muñoa Corrales, encargado del personal administrativo, quien descartó que ésta represente un “foco de infección”.
El sitio permanece enmontado, con el riesgo de que se genere fauna nociva y a pocos metros hay un canal de desagüe que proviene de la unidad habitacional Bonanza, lo que también representa un peligro para los estudiantes.

ANTECEDENTES

Dayana Álvarez explicó que recibió la invitación, hace tres años, del entonces director de educación media, José Francisco Oliva, “como había muchas horas excedentes en nuestra escuela, la mayoría que nos apuntamos para venir éramos mamás, con hijos pequeños, y como estábamos en un turno vespertino, nos convenía más en la mañana”. En ese momento el director de la Prepa 8 era Éxal René Estrada Palacios.
Sin embargo, explicó que la creación de la escuela se debió a una petición de los mismos lugareños, luego del asesinato de una joven que regresaba de estudiar de un centro escolar más lejano, “y por cuestiones de seguridad se hace la petición, el mismo maestro Éxal, como es vecino también, se involucró en los trámites y se concede que se abra la prepa”.
Debido a que la empresa “Homex” le quedó a deber a los lugareños por incumplimiento de obras, se determinó que la garela donde resguardaban los materiáles se destinaría para la fundación de la “institución”, “la gente vino, rompió los candados, la vaciaro porque aún había cosas; la limpiaron y empezamos a laborar”.
Aunque desde esa fecha han sido incisivos ante las autoridades para que les edifiquen una escuela digna, “seguimos igual, y de hecho parecemos ‘hámsteres’ en un circulo, dando vueltas, porque acudimos de dependencia en dependencia y nada”.
De acuerdo con su versión, primero el Instituto de Infraestructura Educativa del Estado de Chiapas (Inifech) les sugirió que movieran un poste, embovedaran un río e hicieran un canal de desagüe, lo que para ella era incongruente porque esas labores le corresponden al Ayuntamiento, “pero esta instancia me dijo lo mismo que el instituto”.
Como se informó en varios medios de comunicación, el año pasado educandos de la Prepa 8 acudieron al Palacio Municipal tuxtleco para recibir clases allí como forma de protesta. No obstante, al parecer “la receta” no funcionó, y prueba de ello es que su matrícula decayó en gran medida, incluso más del 50 por ciento.
“Era lógico, los padres de famlia no estaban de acuerdo con que sus hijos se movieran hasta allá, entonces sí nos afectó mucho, además perdimos muchos alumnos porque carecimos de una clave por dos años, hasta que en este 2018 se consiguió la misma (07BH0026N), lo que permitirá que los egresados salgan bien, con un certificado”, aseveró.
Las vicisitudes no paran. En la actualidad, además de carecer de una infraestructura adecuada, también padecen la falta de docentes, lo que ha provocado que la misma directora y la secretaria académica tengan que impartir cátedra frente a grupo, o que otros maestros enseñen materias que no dominan o que no les corresponden según su perfil.
“Pero las dan, sin cobrarlas, para que se puedan cubrir todas esas materias y los muchachos no tengan esas carencias”, refirió Álvarez, quien insistió en que han hecho todo lo legalmente posible para ser escuchados.
Lo lamentable, es que ninguna autoridad les contesta a sus múltiples oficios, “porque no solo es eso, sino que también solicitamos que nos ayuden con la limpieza del terreno, y no pasa nada; sí ha sido una lucha constante… ahora imagínate en esta época de lluvias: se enloda todo enfrente, se filtra el agua”.
Cuestiona que instancias como el Inifech les soliciten las escrituras públicas para construirles lo que piden, no obstante, advirtió que ninguna de las escuelas del Real del Bosque cuenta con esos documentos, “y a todas les han hecho sus instalaciones”.
Como en estos momentos ya cuentan con la clave, mencionó que las preocupaciones crecen porque ya tienen asegurado un grupo más para el siguiente ciclo escolar, con al menos 45 estudiantes. “Pero insisto, el problema será que no hay espacio, por lo que acomodarlos estará en chino”.
En referencia a los baños, destacó que en un principio era una odisea para todos, porque tenían que acudir a las casas de los vecinos para que les prestaran los suyos, “o de los alumnos que vivían cerca, y en el primer año casi no tomábamos agua; ahorita, como dije, ya tenemos baños, pero son hechos por nosotros, no por ingenieros; y el dinero que aportan los muchachos sirve para papelería y otros gastos”.
A pesar de que existe en Real del Bosque un Patronato Pro Construcción de Escuelas, señaló que hasta el momento no puede hacer nada, “seguimos atorados en el tema de si tenemos terreno, o no”.
La desgracia continúa. Dayana Álvarez manifestó que a principios de este 2018 les entraron a robar “lo poquito que teníamos, ¡imagínate! Entonces han sido como gastos recurrentes, pero sí hemos tratado de que a ellos (educandos) no les falte nada: que sus 10 maestros estén, que se comprometan y cuando hay paro, nosotros seguimos”.
Destacó el compromiso de la plantilla docente, y comprueba el mismo: “por ejemplo, el maestro de educación artística viene y se queda dos horas más de lo que le corresponde, o el de educación física, aunque no le toque ese día, viene y se lleva a los muchachos… todo mundo trabaja un extra”.

Sin embargo, han sufrido otros problemas, como el que un grupo de invasores, “movido” por el político Jorge Valdivia Padilla, conocido como “El Potro de Chiapas”, tratara de apoderarse, en 2017, del terreno donde está hoy la prepa, “por ello, los colonos se reunieron y los vinieron a sacar, hicieron guardias, y se pidió la ayuda de las autoridades, y todo quedó en orden”.

CLASES EN MALAS CONDICIONES

Eduardo Andrés Cruz Barrios, es estudiante de sexto semestre y ha recibido, los tres años, clases en condiciones inapropiadas. No obstante, esta misma situación la vivió, de igual forma por el mismo lapso, en la secundaria de Real del Bosque.
En breve charla, quien está a punto de partir hacia la universidad, en una licenciatura en Derecho, recuerdó cómo empezó su formación académica en la Prepa 8: “El primer día de clases ni siquiera estábamos adentro del aula, nos manteníamos en la banqueta, no teníamos ni sillas, ni mesas, nada”.
Además de carecer de infraestructura, detalló que había menos maestros y no recibían todas las materias contempladas, “en mi grupo éramos como 62, pero ahorita solo quedamos como 20 ó 21, y muchos se desanimaron porque la escuela no tenía la clave”.
“Nos hubiera gustado contar con buenas escuelas, porque en la secundaria viví lo mismo, y ahora seguimos igual; ya mero nos vamos, y me da tristeza que no podamos ver cómo la arreglan”, aseguró.
Para María Luisa Náfate Sánchez, también alumna de sexto semestre, las carencias las ha “palpado” de igual forma desde la secundaria, “han sido difíciles las circunstancias, y pues todos hemos apoyado”.
Cada fin de semestre, ellos y los profesores se enfocan en hacer la limpieza dentro y fuera de la galera, “y los baños es un progreso, antes teníamos que ir a casa de nuestros compañeros que vivían cerca”.
Le entristece que el gobierno no se encargue de algo que le compete, “porque se supone que debería apoyar a la educación, y no lo hace, eso es lamentable”.
De nueva cuenta, Juan de Dios Muñoa critica que la Secretaría de Educación y otras instancias les pongan “demasiadas trabas”, una de ellas con la donación del terreno, “municipio pone mil pretextos para hacer esa donación”.
En la actualidad, subrayó que el acta está modificada, como lo pide la propia instancia, y se prevé que en cuatro días lo firme la autoridad municipal y ya no existan pretextos para iniciar con la construcción.
Una prueba de que la situación está mal, es que las clases de educación física son impartidas en un campo de futbol pero de la colonia, “los chicos tienen que salir, lo que representa otro riesgo”.
También coincide en que esta época de aguaceros representa otro “dolor de cabeza”, sobre todo porque el agua se filtra y les moja documentos y otros materiales, “el lodo se mete cuando llueve fuerte, es lamentable”.
En caso de que no les contesten sus demandas, la directora comentó que cuentan con un “plan B”, es decir que los apoyen con las aulas móviles que el gobierno distribuiría en aquellas escuelas afectadas por el terremoto de septiembre pretérito.
“Ya se hicieron las solicitudes correspondientes y a ver qué nos dicen, esperamos que para agosto venidero ya tengamos una respuesta”, comentó la entrevistada, quien además puntualizó que hace unos días se reunieron con la encargada de educación media en el estado, Rosalía Palacios Constantino, quien se comprometió a darle seguimiento al caso.
Si recibieran la ayuda necesaria, tendrían una “enorme posibilidad” de crecer, como ya sucedió con la secundaria del lugar, “el terreno es grande como para sacarle provecho; que no nos pongan trabas, porque es preferible a que los muchachos estén dentro, en vez de la calle”, finalizó.