El secretario de Turismo, Enrique de la Madrid Cordero, fue rebatido por don Enoc Gutiérrez Cruz, presidente de la filial Coparmex en Chiapas, cuando en el programa, Despertar Político del Canal 11, afirmó que mientras Querétaro tiene un crecimiento por persona del 100 por ciento, hay estados como Chiapas en el que no solo no ha habido crecimiento, sino decrecimiento; si en Querétaro ha crecido 100 por ciento el producto per cápita, en Chiapas ha crecido el uno por ciento porque no ha podido, no ha querido o no ha sabido como conectarse al mundo.
Según don Enoc, De la Madrid habló del México conectado al mundo, el que ha estado ligado al mundo de las exportaciones o del turismo, a las manufacturas, la infraestructura y la educación, ese es el México que crece.
En realidad don Enoc no rebatió nada, al contrario, le concede la razón a De la Madrid, al decirle que si Chiapas no ha salido al mundo desarrollado no es porque no quiera ya que desde 1984 ha sido beneficiado con cuantiosos recursos económicos que poco han contribuido a su desarrollo. Son enormes cantidades de dinero que para lo que han servido es para enriquecer a la clase gobernante y para hacer una sociedad dependiente de las dádivas asistencialistas que perpetúan la pobreza y para que sea un botín para los partidos políticos dominantes, hasta incluso se han creado partidos locales que en nada contribuyen a la democracia en el estado.
El secretario De la Madrid habla del refrenado crecimiento de Chiapas y de su impotencia para enlazarse al mundo del desarrollo y es don Enoc Gutiérrez quien señala las causas de ese retraso donde tiene lugar de privilegio la corrupción y le dice que ya en una ocasión le dijo que para salir del subdesarrollo se requiere la aplicación de la ley y que la vigencia plena de Estado de Derecho se respire cotidianamente en cada municipio y camino de Chiapas. Nada más que la aplicación de la ley y dar vigencia al estado de Derecho no corresponde al secretario federal de turismo, sino a las autoridades estatales.
El que Chiapas esté a la zaga del progreso no es una novedad porque siempre se ha dicho que con Guerrero y Oaxaca forman la trilogía de lo estados más pobres del país a causa de tanta rapiña y asalto a su erario. El ejemplo más visible es el que nos dejó Juan Sabines Guerrero, un gobernador deshonesto que endeudó al estado con más de 40 mil millones de pesos, deuda casi impagable.
Enrique de la Madrid hizo referencia al turismo como uno de los renglones donde se sustenta el desarrollo de los pueblos y Chiapas que debiera ser ejemplo en la explotación de sus múltiples riquezas naturales no lo es porque se prefiere la corrupción y la holganza antes que impulsar con inteligencia e integridad el factor turístico.
El secretario de Turismo de Chiapas, Mario Uvence Rojas, es un farsante convenenciero que en el cargo que tiene encontró lo que por tantos años buscó o sea el medio para enriquecerse y disponer de riquezas malhabidas.
Lejos de trabajar en favor del desarrollo turístico está de lleno entregado a cuidar y supervisar el emporio turístico llamado “Mare Sal” que construye en la costa con malandrines que lo secundan y lo apoyan y que seguramente es resultado de la corrupción y de los malos manejos de recursos oficiales. Es un tipo ambicioso, frívolo e irresponsable que solo busca engrosar sus riquezas que muy fácil y a la mano encontró en este gobierno.
Ningún bien le ha hecho al turismo porque vive del engaño y la mentira. Es un mal funcionario que siente que se va a ir impune. No será así, tiene que responder de sus iniquidades y estaremos siempre alertas cuando llegue la hora del enjuiciamiento.
El debió responderle, como era su deber, a De la Madrid en vez del dirigente de la Copamex al que le faltaron argumentos en su respuesta. Pero el “rompecatres” tiene la mente puesta en “Madre Sal” porque se muere de las ganas del disfrute.